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El Reto a la Costa continua recorriendo
Venezuela en kayak
A bordo de sus kayaks, Aramís Mateo, Pablo Santacatalina y David
Bottome han remado por más de 236 kilómetros de la costa de
la Península de Paria en unas 44 horas efectivas en el mar y
con unas 18 paradas desde que iniciaron su recorrido hace nueve
días y que está pautado para unas 67jornadas que les llevarán
a lo largo de dos mil kilómetros, cruzando la costa nacional
de punta a punta hasta Maracaibo.
Rescatan fundamentalmente, además de la belleza natural de
la zona, la receptividad y el cariño que han recibido de los
pobladores de los diferentes pueblos de pescadores en los que
han atracado para descansar o pernoctar.
Entre las actividades ecológicas que han venido desarrollando
está la concientización de pescadores para que conserven el
entorno que les permite vivir del mar, especialmente no lanzando
al mar los potes de aceite y participaron en la liberación de
Tortuguillos de la Especie Cardón en San Juan de las Galdonas,
su única parada de más de 24 horas para descansar en siete días.
Río Caribe, Edo Sucre, 24 de Junio de 2008. A bordo de sus kayaks,
Aramís Mateo, Pablo Santacatalina y David Bottome han remado
en nueve días por más de 236 kilómetros de costa en la Península
de Paria, a lo largo de unas 44 horas y con unas 18 paradas
desde que, el pasado 15 de junio, iniciaron en Güiria - al extremo
oriental del país- su recorrido del litoral nacional de punta
a punta hacia Maracaibo, en el denominado "Reto a la Costa:
Venezuela en Kayak".
Cuando finalmente las comunicaciones permitieron mayor facilidad,
el grupo pudo enviar, desde Río Caribe sus impresiones de la
primera etapa de recorrido, que arrancó en la Playa de Caurantíca,
en el sector de Río Salado a unos 20 kilómetros al oriente de
la población de Güiria, navegó hacia Puerto Hierro, Macuro,
Don Pedro, Uquire, Playa Pargo, Playa Tolete, Santa Isabel,
Bahía de los Mejillones, San Juan de las Galdonas y Río Caribe,
de donde el trío de palistas salió a navegar el 24 de Junio
a las 10.50 a.m. hacia Playa Copei, al norte de la península
de Paria.
El Reto a la Costa es posible gracias al apoyo de los patrocinantes:
Acadia, Gatorade y el helado Nestea Ice, así como a los colaboradores
Biotrek, La Crocante Delicatessen, City Gym, Portofino Resort,
Tukeke, Nature Valley, Laboratorio Bioderma con su línea Photoderm,
Señalca, Global Star, Lentes Plusmax, Web Art Factory y las
posadas Las Tres Carabelas en San Juan de las Galdonas y Shalimar
en Río Caribe que han facilitado los recursos además de equipos
y productos para que desde tierra, Pedro Cubero ofrezca su respaldo
y haga un seguimiento exhaustivo y cuidadoso, colocando, a veces
tras caminatas de varias horas para llegar a puntos donde no
hay acceso vehicular, lo necesario para que el equipo continúe
el recorrido con energía y preservación de sus fuerzas.
El propósito de Aramís Mateo, Pablo Santacatalina, David Bottome,
así como del dúo en tierra de Pedro Cubero y Ram Maniram con
esta expedición, además de llevar un mensaje conservacionista
sobre la relación que se establece entre las poblaciones de
la costa con el mar, es levantar información detallada de dos
mil kilómetros de costa de nuestro país y ponerlo a disposición
del público en general a través de publicaciones, cartas marinas,
videos, fotografías e infografías.
Bitácoras
Considera el grupo, que aún cuando el clima ha sido muy variado,
con días soleados, períodos de lluvia intensos, mar picado e
incluso un mar de fondo que en el tramo entre Don Pedro y Santa
Isabel les obligó a modificar el esquema de paradas y a refugiarse
en ensenadas en momentos de tormentas, ya el tramo más difícil
y de peor reputación entre los navegantes, el paso de Boca de
Dragón fue superado, por lo que su itinerario debería transcurrir
ahora con menos expectativas de imprevistos.
Este grupo particular tiene sus maneras de expresar lo que va
viviendo en el trayecto. Aramís Mateo y David Bottome llevan
sendas bitácoras escritas de su paso por cada lugar de la costa,
cada uno expresándo en ellas elementos que le llaman la atención,
unas partes en relatos, otras en mediciones que se transforman
en tablas de resumen del recorrido. Pablo Santacatalina por
su parte, lleva con sus cámaras una bitácora visual de esta
aventura a bordo de tres kayaks de travesía.
Algunos comentarios de Aramís Mateo en su recuento de la primera
semana de travesía hacen referencia a dos temas sensibles para
todo el país. Uno la contaminación y otro la
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inseguridad, que incluso en pueblos y caseríos tremendamente
aislados, ya ha calado en la actitud inicial de los pobladores,
quienes se aproximan a estos atletas con precaución, antes de
abrirles las puertas de sus casas e integrarlos, sólo por unas
horas, a su vida familiar y compartir con ellos una sopa de
pescado, unas arepitas o un pescadito frito.
El experimentado palista y aventurero comenta "del tramo sur
de paria puedo resumir que fue de ajuste y relajación después
de semanas de estrés previas al viaje, salvo el cruce de Boca
de Dragón que demando esfuerzo físico para llegar a tiempo al
cambio de marea y en superar ese tramo que goza de tan mala
reputación entre los navegantes, comenzando el cruce con un
oleaje caótico (olas en todas direcciones) luego una serie de
olas largas y mayores a los 2 metros que desde la perspectiva
del kayak parecían muros de agua infranqueables y finalmente
un cruce entre rocas posible solo en cierto ciclo del oleaje,
para ponernos del lado norte, de allí en adelante cambio hasta
el color del agua, mas fría , mas profunda, mas clara con un
azul índigo espectacular".
"La exuberancia de la naturaleza en esta zona de Paria, sólo
es comparable a la amabilidad y gentileza de sus habitantes,
quienes se acercaban con una curiosidad con cautela, y luego
ofrecían generosidad a puertas abiertas, en el curso de los
siguientes cuatro días nos dimos cuenta de la razón de esa cautela:
el Hampa. Es increíble que estas comunidades tan apartadas,
tan aisladas, tan pobres tan básicas, estén azotadas por la
delincuencia. Todos los consejos y recomendaciones que nos ofrecían,
iban dirigidos principalmente a evitar lugares "no convenientes".
Ya no se trataba de las precauciones relativas a la navegación
o las condiciones del mar en la zona...el tema de los asaltos
tiene un impacto negativo en las economías de estas comunidades,
la afluencia de turistas ahora es casi nula y con ella se ha
ido una fuente de ingresos y un contacto cultural importante…"
"Otro de los elementos mas notorios y que más me impacto - continua
Mateo - fue la falta de condiciones mínimas de salubridad. Las
comunidades han crecido y no hay la menor idea de disposición
de desperdicios, uso de letrinas, etc. Adultos, niños, ancianos,
animales, totalmente rodeados de potes, latas, bolsas y excrementos,
frente a un paisaje maravilloso, y una naturaleza a la que no
le esta dando tiempo de recuperarse a la velocidad que se le
contamina… ", agregó este Contador que se entregó a la exploración
y disfrute de la aventura como forma de vida a través de su
empresa de organización de excursiones y paseos en kayak por
todo el país.
Por su parte David Bottome resaltó el trabajo de estudio de
las mareas que el grupo tuvo que hacer para poder enfrentar
el paso de Boca de Dragón. En su resumen escrito en San Juan
de las Galdonas, destacó la gentileza de quienes fueron sus
anfitriones en todo momento entre quienes destacó a sus colaboradores
de las posadas Shalimar de Río Caribe y Las Tres Carabelas de
San Juan de las Galdonas, donde el pueblo entero se volcó a
la playa a recibirles con fuegos artificiales, música y aplausos.
"El martes 17 de junio era nuestro día crítico. Teníamos que
aprovechar la corriente para salir del Golfo de Paria y llegar
a tiempo al sitio donde se encuentranlas aguas del Golfo de
Paria con las del Mar Caribe en Boca Dragón, antes de que las
corrientes y la confluencia de las mareas hiciesen imposible
el cruce. Era la parte de esta etapa que nos tenía a todos en
alerta, sabíamos que el cruce era muy difícil y la gente de
la zona no auguraba nada bueno sobre nuestra iniciativa de intentarlo
en nuestros Kayaks con la carga completa a bordo. Empezamos
el día a las 04:00 hrs y a las 06:00 de la mañana estábamos
en el agua. Las corrientes y la adrenalina nos impulsaron y
llegamos al cruce de Boca Dragón en buen tiempo. Estudiamos
detenidamente los ciclos de olas y rompientes, la posición de
piedras, la corriente más favorable y penetramos al Mar Caribe
entre golpes de ola y rocas emergiendo por todos los costados
donde el seno de las olas iba dejando el vacío. Fueron escasos
60 segundos de alta emoción a los que siguieron una satisfacción
tremenda. El cambio de mar se noto inmediatamente en el color
y la temperatura del agua" explicó Bottome, un experimentado
navegante que ha cruzado el Atlántico en velero en 4 oportunidades.
"Los días en la costa norte de Paria no han sido nada monótonos.
Hemos tenido sol radiante y hemos tenido tormentas eléctricas
con lluvias intensas que nos han obligado a refugiarnos en alguna
ensenada o playa. Mares en calma y mares con olas de 2,5 metros
y vientos de 40 Km/hr que hacen el equilibrio y control sobre
nuestros botes, cargados con casi 45 kgs. de provisiones y bastimentos,
una laboriosa tarea. El equipo esta afinado, hemos vivido un
poco de todo lo que tenemos previsto para los próximos 2 meses
y cada uno aporta lo suyo al desarrollo del día a día. Nos complementamos
bien y estamos listos y en rumbo a Maracaibo".
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